¿Cómo preparar un mate tradicional?

Mate tradicional en calabaza con bombilla

Preparar un mate tradicional requiere algunos pasos sencillos. La cantidad de yerba, la temperatura del agua y la forma de colocar la bombilla son importantes para obtener un mate agradable y conservar su sabor a lo largo de las cebadas.
En esta guía, descubrí cómo preparar el mate, desde la preparación de la yerba hasta el momento de tomarlo, siguiendo el método tradicional utilizado en Argentina y en otros países de América del Sur.

Qué necesitás para preparar un mate

Para preparar un mate tradicional, vas a necesitar cuatro elementos esenciales: un mate, yerba mate, una bombilla y agua caliente.

El mate es el recipiente en el que se prepara y se toma el mate. Tradicionalmente, se fabrica con una calabaza natural, aunque también existen mates de madera o de acero inoxidable.

La yerba mate es la base de la preparación. Según la yerba que elijas, el sabor puede ser más suave, más intenso, ahumado o más herbal.

La bombilla es la pajita filtrante que permite tomar el mate sin aspirar las hojas de yerba. Se coloca directamente en el mate y generalmente permanece en la misma posición durante toda la cebada.

Por último, tené a mano un termo para mantener el agua a la temperatura adecuada y cebar el mate varias veces durante la degustación.

¿El mate se toma caliente o frío?

El mate tradicional se toma caliente, pero el agua nunca debe estar hirviendo. Una temperatura de entre 70 y 80 °C es ideal para infusionar la yerba de forma progresiva y preservar sus aromas.

El mate también se puede tomar frío. Esta preparación, llamada tereré, es especialmente popular en Paraguay y en algunas regiones vecinas. En este caso, la yerba se infusiona con agua fría o helada, a veces acompañada de hierbas aromáticas o cítricos.

En este artículo, nos vamos a centrar en la preparación tradicional del mate caliente.

¿Cómo preparar el mate en 5 pasos?

1. Preparar el agua caliente

Empezá calentando el agua entre 70 y 80 °C. El agua no debe llegar a hervir: una temperatura demasiado alta puede alterar los aromas de la yerba y hacer que el mate quede más amargo.

Una temperatura de unos 70 °C es un buen punto de partida. Si tu pava eléctrica permite regular la temperatura, seleccionala directamente. Si no, retirá el agua del fuego cuando empiece a largar vapor.

Luego, verté el agua caliente en un termo para mantenerla a la temperatura adecuada durante toda la cebada. Así podrás cebar el mate varias veces sin tener que volver a calentar el agua.

Agua caliente vertida en un termo para preparar el mate

2. Llenar el mate con yerba

Verté la yerba mate en el mate hasta llenar aproximadamente dos tercios de su capacidad. Esta cantidad permite obtener una infusión con buena intensidad y, al mismo tiempo, dejar suficiente espacio para formar la montañita y cebar el mate.

Una vez agregada la yerba, cubrí la abertura del mate con la mano, dalo vuelta y sacudilo suavemente. Este gesto permite mezclar la yerba y hacer que parte del polvo y las partículas más finas suban, evitando que tapen la bombilla con facilidad.

Luego, enderezá suavemente el mate manteniéndolo ligeramente inclinado para que la yerba quede agrupada hacia un costado.

Llenar un mate con yerba mate

3. Inclinar y humedecer la yerba

Cuando inclinás el mate, la yerba debe quedar agrupada hacia un costado, como vimos anteriormente.

Luego, verté una pequeña cantidad de agua tibia o a temperatura ambiente en la parte más baja del mate. El objetivo es humedecer la yerba de forma progresiva sin mojar toda la superficie.

Dejá que la yerba absorba el agua durante unos minutos. Esta base húmeda te permitirá colocar la bombilla y ayudará a mantener la montañita durante la cebada.

4. Formar la montañita y colocar la bombilla

Después de unos 10 minutos de reposo, la yerba humedecida debería haberse hinchado ligeramente y estar lo suficientemente firme como para mantener su forma.

Aprovechá la inclinación de la yerba para formar la montañita: una parte de la yerba debe quedar más alta sobre un costado del mate, mientras que del otro lado se forma un hueco.

Luego, introducí la bombilla en ese hueco hasta llegar al fondo del mate. Una vez colocada, evitá moverla o revolver la yerba: la bombilla debe permanecer en esa posición durante toda la cebada.

5. Cebar el mate y disfrutar

Tu mate ya está listo para tomar. Verté suavemente el agua caliente en el hueco, justo al lado de la bombilla, sin mojar toda la superficie de la yerba.

Luego, tomá el mate con la bombilla hasta haber tomado toda el agua que queda en el mate.

Volvé a cebar en el mismo lugar y repetí la operación tantas veces como quieras. Al verter siempre el agua en la misma zona, una parte de la montañita se mantiene seca y se va humedeciendo progresivamente con cada cebada.

¿Cómo tomar mate?

Una vez preparado, el mate se toma directamente con la bombilla. Tomá la infusión hasta que casi no quede agua en el mate. Un ligero sonido de succión suele indicar que llegaste al final.

Podés volver a cebar el mate o esperar hasta que tengas ganas de tomar de nuevo. La ventaja del termo es que permite mantener el agua a la temperatura adecuada. Así, un mate puede acompañarte durante varias horas, según tu ritmo.

El sabor del mate evoluciona naturalmente con cada cebada y se vuelve cada vez menos intenso. Cuando la yerba casi no tiene sabor, se dice que está «lavada». Es entonces el momento de cambiarla por yerba nueva o de vaciar y limpiar el mate antes de dejarlo secar hasta el próximo uso.

Tradicionalmente, el mate también se comparte. El mismo mate va pasando de una persona a otra, mientras que una persona, llamada cebador, se encarga de cebarlo antes de pasárselo al siguiente.

Persona tomando un mate tradicional con mate de calabaza y bombilla

Consejo Mate Chamamé

Verté siempre el agua cerca de la bombilla y humedecé la montañita de forma progresiva. Así vas a conservar por más tiempo el sabor de tu mate a lo largo de las cebadas.

Errores que hay que evitar para preparar bien el mate

Aunque preparar un mate es bastante sencillo, algunos errores pueden alterar su sabor o hacer que la experiencia sea menos agradable.

1. Usar agua demasiado caliente

Evitá verter agua hirviendo sobre la yerba. El agua demasiado caliente puede hacer que el mate quede más amargo y alterar sus aromas. Una temperatura de entre 70 y 80 °C es ideal.

2. Poner demasiada o muy poca yerba

La cantidad de yerba debe adaptarse al tamaño de tu mate. Por lo general, podés llenarlo hasta aproximadamente dos tercios de su capacidad. Sin embargo, si usás un mate grande, llenarlo hasta la mitad puede ser suficiente.
Lo importante es tener suficiente yerba para formar la montañita y, al mismo tiempo, dejar espacio suficiente para cebar el mate.

3. Mojar toda la yerba desde el principio

Evitá verter el agua sobre toda la superficie de la yerba. Vertela en el hueco, cerca de la bombilla, para humedecer progresivamente la montañita a lo largo de las cebadas.

4. Mover la bombilla

Una vez colocada la bombilla, evitá moverla o revolver la yerba con ella. Podrías desarmar la montañita y hacer que pasen más partículas pequeñas a través del filtro.

5. Dejar el agua en el mate durante demasiado tiempo

Una vez que hayas cebado el mate, evitá dejar el agua demasiado tiempo antes de tomarlo. La yerba continúa infusionándose en contacto con el agua y el sabor puede volverse rápidamente mucho más amargo e intenso.
Tomá toda el agua que queda en el mate antes de hacer una pausa. Después, podés esperar todo el tiempo que quieras antes de volver a cebarlo con agua caliente cuando tengas ganas de seguir tomando mate.

¡Ahora ya sabés cómo preparar un mate!

Preparar un mate tradicional puede parecer algo técnico las primeras veces, pero los gestos correctos se vuelven rápidamente naturales. Agua entre 70 y 80 °C, una cantidad adecuada de yerba, una montañita bien formada y una bombilla correctamente colocada son suficientes para disfrutar plenamente de tu mate.

Con el tiempo, también vas a poder adaptar la cantidad de yerba, la temperatura del agua o la duración de las cebadas según tus gustos. No existe una única forma de tomar mate: lo importante es encontrar la que más te guste.

Si usás un mate de calabaza natural, acordate también de cuidarlo bien después de cada uso. Descubrí nuestra guía completa para saber cómo cuidar un mate de calabaza y conservarlo en las mejores condiciones durante el mayor tiempo posible.

¡Buen mate a todos! 🧉