¿Cómo cuidar un mate de calabaza? 6 cuidados esenciales

Persona sosteniendo una calabaza de mate natural en cuero rojo

Un mate de calabaza natural puede acompañarte durante muchos años, siempre que lo cuides correctamente. Después de cada uso, algunos cuidados simples ayudan a preservar la calabaza, evitar la aparición de moho y mantener tu mate en buen estado.

Vaciar el mate y, sobre todo, secarlo correctamente son los pasos más importantes. Un mate de calabaza natural absorbe parte del agua utilizada durante la preparación y necesita secarse por completo entre usos. Esto ayuda a evitar la aparición de moho y a prolongar considerablemente su vida útil.

En esta guía, descubrí los 6 cuidados esenciales para limpiar, secar y mantener correctamente tu mate de calabaza en el día a día.

1 - Vaciá la yerba después de cada uso

Una vez que terminaste de tomar mate, retirá la yerba de la calabaza con una cuchara. Evitá dejar yerba húmeda en el interior durante varias horas y, sobre todo, toda la noche. La humedad prolongada favorece la aparición de moho e impide que la calabaza se seque correctamente.

También podés enjuagar el interior con agua para eliminar los últimos restos de yerba. En ese caso, tené cuidado de no mojar el cuero de tu mate, ya que también requiere un cuidado especial.

Nunca uses detergente, jabón ni otros productos de limpieza. Como la calabaza es un material natural y poroso, podría absorber estos productos y dejar un sabor desagradable en tus próximos mates.

2 - Secá regularmente tu mate de calabaza

Después de vaciar y, si es necesario, enjuagar tu mate de calabaza, el secado es el paso más importante. Primero, secá el interior con un paño limpio o papel absorbente para eliminar la mayor cantidad de humedad posible.

Siempre que sea posible, dejá tu mate de calabaza al sol. El calor y el aire ayudarán a que el interior se seque más rápido. Sin embargo, evitá exposiciones demasiado prolongadas o a un calor excesivo, especialmente si tu mate está revestido de cuero.

No dejes secar tu mate de calabaza boca abajo. Colocalo derecho o ligeramente inclinado para que el aire pueda circular en el interior y la humedad pueda evaporarse.

Si no hay sol, dejá secar tu mate en un lugar seco y bien ventilado. También podés colocar papel absorbente en el interior y reemplazarlo cuando se humedezca.

Si tomás mate todos los días, obviamente podés volver a usar tu mate de calabaza sin esperar a que esté completamente seco cada vez. Sin embargo, tratá de dejarlo secar por completo durante el tiempo suficiente de manera regular, idealmente al menos una vez por semana.

Consejo Mate Chamamé

Si tomás mate todos los días, lo ideal es alternar entre varios mates de calabaza. Así, cada uno tiene tiempo de secarse completamente entre usos, mientras vos podés seguir disfrutando de tu mate todos los días.

3 - Guardá tu mate de calabaza en un lugar seco

Una vez que tu mate de calabaza esté seco, guardalo en un lugar seco y bien ventilado. Evitá guardarlo en un espacio cerrado o húmedo, especialmente si todavía conserva algo de humedad.

Tampoco dejes tu mate de calabaza en una bolsa, un recipiente hermético o un armario húmedo inmediatamente después de usarlo. La humedad acumulada en el interior favorece la aparición de malos olores y moho.

Si no vas a usar tu mate durante varios días, asegurate de que la calabaza esté completamente seca antes de guardarlo. Si es posible, dejá la abertura libre para que el aire pueda seguir circulando en el interior.

4 - Revisá el interior de tu mate de calabaza

Con el tiempo, el interior de tu mate de calabaza va a cambiar de color de forma natural. Con el uso pueden aparecer manchas verdes, marrones o muy oscuras. En la mayoría de los casos, se trata simplemente de los taninos y pigmentos de la yerba que la calabaza va absorbiendo.

Estos cambios de color son normales y forman parte del envejecimiento natural de un mate de calabaza. Por eso, no es necesario raspar ni limpiar la calabaza cada vez que aparece una mancha oscura.

En cambio, prestá atención a la aparición de algún depósito inusual en la superficie, una textura similar a una pelusa o un olor extraño. Estas señales pueden indicar la presencia de moho. En ese caso, evitá usar tu mate hasta haberlo limpiado y tratado correctamente.

Consejo Mate Chamamé

Un depósito blanco o verdoso, de aspecto velloso o algodonoso, especialmente si está acompañado de un olor inusual, puede indicar la presencia de moho.

5 - Cuidá el cuero de tu mate

Si tu mate de calabaza está revestido de cuero, este también requiere algunos cuidados. Evitá mojarlo en la medida de lo posible cuando enjuagues el mate o viertas el agua. La exposición repetida al agua puede alterar progresivamente su aspecto, mancharlo o dañarlo.

Si caen algunas gotas sobre el cuero, secalas rápidamente con un paño limpio y seco. Después, dejá que tu mate se seque de forma natural, sin colocarlo directamente junto a una fuente de calor como un radiador.

Con el tiempo, el cuero puede evolucionar de forma natural, adquirir una pátina y cambiar ligeramente de color. Esto forma parte del envejecimiento normal de un mate artesanal.

6 - Evitá que el agua se desborde

Cuando prepares tu mate, evitá llenar la calabaza con agua hasta el borde. Dejá siempre un espacio entre la yerba y la virola para evitar que el agua se desborde y moje el cuero exterior de tu mate.

Verté el agua de a poco, cerca de la bombilla, en lugar de llenar completamente el mate. Esto también permite controlar mejor la cantidad de agua utilizada y mantener una parte de la yerba seca para las próximas cebadas.

Asegurate también de usar agua caliente, pero nunca hirviendo. Para el mate, recomendamos una temperatura de entre 70 °C y 80 °C. El agua demasiado caliente puede alterar el sabor de la yerba y no es recomendable para tu mate de calabaza.

Consejo Mate Chamamé

Evitá tomar mate a una temperatura excesivamente alta. El consumo habitual de bebidas muy calientes no es recomendable para la salud. Para el mate, recomendamos usar agua a una temperatura de entre 70 °C y 80 °C.

Cuidar un mate de calabaza requiere solamente algunos cuidados simples. Vaciarlo después de usarlo, dejarlo secar regularmente y evitar el exceso de agua y humedad es suficiente para conservarlo en buen estado y prolongar su vida útil.

Con el tiempo, tu mate de calabaza va a evolucionar de forma natural, cambiar de color y adquirir una pátina con el contacto de la yerba. Esto también es parte de lo que hace que cada mate sea único.

Y si tu mate de calabaza es nuevo, no te olvides de consultar nuestra guía para aprender cómo curar un mate de calabaza antes de usarlo por primera vez.

¡Buen mate a todos! 🧉